Quito el trabajo manual de tu operación.
Tu equipo dedica menos tiempo a tareas repetitivas, con menos errores, menos costes y procesos que no dependen de una sola persona. Trabajo junto a tu equipo para detectar fricciones, simplificar la forma de trabajar e identificar dónde la automatización puede generar el mayor impacto. A partir de ahí, rediseño procesos, conecto tus herramientas, implemento IA y desarrollo software a medida para que tus operaciones funcionen mejor.
Entender, construir, activar.
Ves dónde se pierde tiempo y dinero antes de invertir en una solución. Hablo con quien hace el trabajo y mapeo la operación paso a paso, tal como funciona en la realidad. Te entrego el mapa con cada fricción documentada y un plan de acción priorizado.
Tu equipo deja de hacer a mano lo que puede hacer un sistema. Puede ser rediseñar un proceso, conectar las herramientas que ya tienes, aplicar IA donde aporta o escribir software que no existía. Lo que construyo es tuyo: accesos, documentación y código.
Tu equipo adopta la nueva forma de trabajar en vez de volver a la de siempre. Llevo lo construido al día a día. Formación al equipo y procedimientos escritos, para que funcione sin mí.
Acompañar
Los temas de operaciones se resuelven a medida que surgen, sin esperar a un proyecto nuevo ni a una nueva contratación. Para cuando el negocio cambia, entra una herramienta nueva o hay que montar algo rápido.
Seis niveles de automatización.
Cada fricción pide un nivel distinto.
En la fase de Construir elegimos el nivel de automatización adecuado, para que no pagues más de lo que el problema necesita.
Desde un proceso escrito hasta una aplicación entera.
Proyectos
¡Hola, soy Natalia!
Me fascina cómo funcionan las cosas por dentro y una empresa es el mejor sitio para verlo: mucha gente, muchas herramientas y, a veces, nadie con la foto entera. Lo primero que hago es sentarme con quien hace el trabajo y pedirle que me lo cuente paso a paso.
Vengo de dos sitios muy distintos: una Big Four y después cuatro años dentro de una startup en crecimiento. La startup es de la que me enamoré. El movimiento, el caos y, sobre todo, la cantidad de cosas que se podían mejorar cada día. Ahora trabajo con equipos que están justo en ese momento.
Me encanta construir. Con las herramientas de ahora, entender bien un problema y construir la solución han dejado de ser cosa de dos personas distintas. Poner mi cabeza de operaciones a construir es lo que más disfruto de este trabajo.
Soy responsable y me implico de verdad: trato tu operación como si fuera mía y me quedo hasta que funcione. Me encantaría trabajar contigo.

¿Por dónde
empezamos?
Una llamada de 30 minutos, gratis.
Me cuentas qué te está costando tiempo
y qué llevas tiempo queriendo arreglar.
